Los desarrolladores de aplicaciones de red privada virtual (VPN) denuncian que sus productos están siendo retirados otra vez de la App Store de Apple en Rusia. Se trata de una ofensiva inaceptable contra una herramienta fundamental para proteger la privacidad y la libertad de expresión en internet.

¿Por qué? Las VPN le dan a la gente una forma de controlar su propia actividad en línea. Cuando visitas un sitio web a través de una VPN, ese sitio solo ve la ubicación del servidor de la VPN (bueno, su dirección IP) y no tu ubicación real. Es como enviar una carta desde un apartado postal para que el destinatario no sepa dónde vives en realidad. También puede ocultar desde dónde accedes a la información, lo que puede permitirte consultar información prohibida por tu gobierno.

Se trata de una ofensiva inaceptable contra una herramienta fundamental para proteger la privacidad y la libertad de expresión en internet.

Atacar las herramientas que le dan a la gente un espacio para comunicarse y acceder a la información libremente es una táctica habitual del manual totalitario. Esta nueva exigencia llega después de varias medidas que el gobierno ruso ha tomado para vigilar las comunicaciones específicamente en los productos de Apple. En 2024, el Moscow Times informó que Roskomnadzor, el organismo estatal de control de medios de Rusia, arremetió contra las aplicaciones de VPN en la App Store de Apple, tras haber bloqueado el acceso a las plataformas de redes sociales occidentales e incluido en una lista negra a medios de oposición. Luego, en 2025, Rusia bloqueó FaceTime, el software de Apple, según Apple Insider.

Bloomberg también informó recientemente que el gobierno ruso incluyó a Apple y Microsoft en su registro estatal de vigilancia. Esto le da a Roskomnadzor acceso a la correspondencia de los usuarios locales, según informó Apple Insider, y obliga a ambas empresas a entregar información de sus clientes a los servicios de seguridad del país cuando se les exija.

Con un control gubernamental que avanza sobre sus dispositivos y un acceso cada vez menor a herramientas que les ofrecen alternativas, las personas en Rusia tienen cada vez menos opciones para comunicarse en línea o encontrar información que no cuente con el visto bueno del Estado.

Aunque las acciones de Rusia ofrecen una versión más extrema de lo que ocurre cuando un gobierno intenta imponer reglas sobre la expresión atacando herramientas esenciales de privacidad, está lejos de ser el único gobierno que lo hace. Varios estados de EE. UU., empeñados en dificultar que se eludan sus invasivas leyes de verificación de edad, han propuesto prohibir las VPN, ya sea para acceder a ciertos contenidos o, en algunos casos, de manera total. La EFF ha criticado públicamente (y en voz alta) estas propuestas, porque atacar las VPN es un paso peligroso en el camino hacia la censura.

Los ataques a la libertad de expresión y la privacidad en internet son profundamente preocupantes, sin importar dónde ocurran. Lo que quienes están en el poder pueden ver como un “resquicio” en sus leyes invasivas es, en realidad, una expresión del control que tienen los usuarios. Seguiremos alzando la voz cada vez que veamos a gobiernos atacar estas herramientas para arrebatar ese control.